¿Quiénes somos en Internet? Diferencias entre identidad digital, identificación e ID

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 Lo que mostramos en nuestras redes sociales, las páginas web que visitamos habitualmente e incluso lo que buscamos, definen quiénes somos en Internet. Esta es información valiosa tanto en el mundo digital, como en el mundo físico; por ello, es necesario conocer las diferencias entre identidad digital, identificación e ID para poder hacer uso consciente de nuestros datos en la red. 

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La identidad digital: cómo nos ven los demás

La identidad digital es un concepto más bien amplio, que se refiere a un conjunto de información en internet que es relativa a la imagen que los demás tienen acerca de nosotros. Contiene no solo nuestros datos personales, también incluye las imágenes que compartimos en nuestras redes sociales o en las que aparecemos, las noticias que están relacionadas con nosotros, nuestros gustos musicales, en deportes, en películas, etc.

De igual manera, la identidad digital encierra quiénes son nuestros seres queridos, a qué círculo social pertenecemos, nuestro oficio o profesión, qué estudiamos o a qué dedicamos nuestro tiempo libre, cuáles son nuestras afinidades filosóficas, religiosas o políticas y más. Toda esta información sirve para establecer una reputación frente a los demás en Internet. 

Ahora bien, es posible tener más de una identidad digital que difiera poco o mucho de quienes somos o lo que hacemos en el mundo físico o profesional, pero, en todo caso nuestras identidades digitales siempre se ven influenciadas por lo que hacemos.

La identidad digital es tan importante hoy en día, que aquellas personas cuya brecha digital les impide participar de las actividades en Internet sufren de exclusión social.

La identificación: ¿Quiénes somos?

La identificación, conocida en inglés como PII (Personally Identifiable Information) es toda aquella información que puede ser utilizada para identificarnos, contactarnos o incluso saber nuestra ubicación exacta en el mundo.

En esta categoría entra nuestro nombre completo, edad y fecha de nacimiento, domicilio, identificación personal (cédula, DNI, carnet de conducir, seguridad social, entre otros), número celular, el nombre de nuestros padres, dirección IP y los números de nuestras tarjetas y cuentas bancarias.

Además, incluye estado civil, nacionalidad y género, el número de matrícula de nuestro vehículo, qué marcas físicas distintivas poseemos, nuestro historial médico, educativo, político, sexual y laboral, así como judicial, deportivo y militar.

Pero en la categoría de identificación también se incluye información que solo las nuevas tecnologías pueden procesar, como escaneos faciales, de voz, nuestra secuencia de ADN y huellas dactilares.

El PII es un concepto que se utiliza en seguridad de la información y es más antiguo que el Internet, pero el uso de la tecnología ha hecho que sea muy relevante en nuestros días. La razón es que la gestión y el uso de esta información es valiosa, no solo para nosotros o las empresas a las que tenemos la confianza de entregársela, sino para los hackers que deseen sacar provecho de ella.

La identificación habla sobre quiénes somos en el mundo físico y cómo esto se traduce al mundo digital.

El ID: lo que nos identifica como usuarios

Un ID, por su parte, es un concepto más específico. Viene del inglés User Identification y es también conocido como nombre de usuario, nickname o cuenta de usuario. Sirve para identificar a las personas que hacen uso de un software, sistema informático o una página web específica.

El ID se crea cuando nos registramos en cualquier entorno tecnológico y sirve para diferenciarnos de otros usuarios. Por esta razón, el ID es único e intransferible. Suele estar asociado a una contraseña y podemos tener varios en la red, pues cada aplicación nos lo solicita.

Aunque podemos utilizar el mismo ID en varias aplicaciones, siempre será único para ese software, a menos que las aplicaciones compartan datos entre sí.

A su vez, un ID puede servir para crear y validar otros ID. Por ejemplo, para validar nuestro registro en la mayoría de los sitios deberemos iniciar sesión con nuestro correo electrónico. También, la red social Facebook permite que nos registremos en nuevas aplicaciones o sitios web tan solo autorizando la vinculación de las cuentas.

Las diferencias entre identidad digital, identificación e ID son claras. La identidad digital pertenece a la red, pero puede interactuar con el mundo físico. La identificación, por su parte, se refiere a elementos del mundo físico transferidos al mundo digital. Y el ID se limita a nuestra identificación en un entorno digital específico.

La combinación de la información contenida en estas tres categorías define quiénes somos en Internet. Es de vital importancia proteger estos datos y no compartirlos con nadie, para evitar robos, estafas o suplantaciones de identidad.

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